BATMAN, El Caballero de la Noche – 1 ª parte
El jueves es el estreno mundial de Batman, El Caballero Oscuro; continuación de la magistral Batman el inicio. Así que haremos unos especiales para ir creando clima, como lo hicimos con otros. Pero Batman es nuestro ídolo así que, más que más.
Historiemos un poco. Honremos al verdadero autor.
Si, todo el mundo conoce a Batman, muchos saben como es su historia, muchos saben quien es su autor; pero seguro todavía hay quienes no sepan bien, o se acuerden, de cómo y cuando nació y, lo que es más seguro, piensen que el autor es uno solo, el que sale siempre en las firmas. Pues .. ahi vamos.
La historia del más famoso de los héroes de los cómics nació en mayo de 1939. Creado por Bob Kane y Bill Finger (si si, los dos y no solo Kane, como casi todos creen), hizo su debut en el número 27 de DETECTIVE CÓMICS; una revista que enseguida lo comenzaría a tener como una de sus atracciones principales. Frío, intimidante, vengativo, casi asesino, aquel primer Batman tenía un perfil oscuro, originado en el atormentado recuerdo de la muerte de sus padres a manos de un delincuente, cuando sólo era un niño. Claro que ese perfil comenzó, poco a poco, a buscar una arista menos cruda, obligado por las circunstancias.
Dado que las DETECTIVE CÓMICS eran leídas en su mayoría por chicos, la DC le pidió a Bob Kane algo menos denso. Y así Batman (o Bruce Wayne fuera de su vampiresco traje) dejó de trabajar solo y en el número 38 de los
DETECTIVE CÓMICS comenzó a ser acompañado por un tal Robin, el Muchacho Maravilla (ves la tapa y es lamentable …).
En la primavera de 1940 Batman tuvo su propia revista y, con ella, llegaron los archivillanos: Gatúbela, el Pingüino, el Acertijo, Dos Caras y el Guasón, el más famoso de todos. El éxito del Guasón, la maldad que ríe, fue tal que cuando Bob Kane decidió matarlo, en una de las aventuras, el editor Withney Ellswort lo obligó a cambiar aquel the end y prolongar la existencia del siniestro Joker.
La década del cincuenta fue nefasta para Batman. La censura, disfrazada bajo el pomposo nombre de Comic Code Authority, cambió el rumbo de la historieta, la convirtió en algo suave e insulso con personajes tan olvidables como el Bati-Sabueso. la Bati-Mujer y el Bati-Mito, un duende vestido como el encapotado.
Pero, por suerte, todo termina. En la década del sesenta Batman vuelve a ser Batman. Incorpora el mítico círculo amarillo con el murciélago en su pecho y vuelve a ser aquel detective nocturno de los comienzos.
El inicio de la resurrección del paladín quiróptero se inicia en 1969 cuando el guionista Dennis 0′Neil y el excelente dibujante Neal Adams se hacen cargo de Batman y deciden regresar al encapotado a sus orígenes violentos y desalmados. Desaparece Robin y revive la venganza obsesiva, el odio, la criatura nocturna que atemoriza. Son los encargados de resucitar al encapotado de sus cenizas, del resurgimiento del Hombre Murciélago en los finales de la década del sesenta, cuando el titán de la Ciudad Gótica estaba en proceso de descrédito y próxima desaparición tras la mítica psicodélico-a-go-go televisiva a la que la habían sometido las inolvidables actuaciones de Adam West y Burt Ward entre l966 y 1968. ¿Resultado? Éxito de ventas y Batman subido otra vez al pedestal de la gloria por sus lectores.
A partir de allí, el amo de Ciudad Gótica empieza a deambular de artista en artista. Berni Wrightson, Jim Aparo y Michael Golden, entre otros, le dan vida con logros aislados, hasta que Frank Miller toma la posta, en los mediados de los ochenta. Miller lleva a Batman a su etapa más siniestra, potenciando al máximo las ideas oscuras de Bob Kane y la dupla O’Neil-Adams. En 1986 aparece The Dark Knight Returns, una joya del comic que narra la historia de un Batman enquistado en una historia negra, un héroe agobiado por sus traumas, sexagenario, impiadoso. Es el comienzo aquel de una nueva época para el superhéroe encapotado, apetecido desde entonces por decenas de guionistas y dibujantes que, fascinados por su arista turbia y psicótica, lo llevan en los últimos tiempos por historias que potencian aún más su condición de oscura leyenda. Esa leyenda que sigue agazapada en los rascacielos, esperando su turno.
Bob Kane
Bob Kane nació en Nueva York en octubre de 1916 y dio sus primeros pasos en la industria del cómic en la segunda mitad de la década del treinta, dibujando para varios editores.
En 1938 tuvo la ocasión de ingresar en DC, la editorial en la que tendría la oportunidad de publicar a Batman, su hijo más directo.
Cuenta la leyenda que el joven Bob, un chico neoyorquino de unos veinte años, se inspiró en el extraño diseño del ornitoptero de Leonardo Da Vinci para dar vida a un personaje tan heroico como oscuro. Corrían los años treinta en las tierras del Tío Sam, tiempos de depresiones bursátiles, y el chico decidió llamar a su creación con el nombre de Batman.
A ver, parece que no fue tan así ……
Bird-Man. Asi se llamaba en un principio el personaje ideado por Mr Kane en respuesta a la solicitud de National Publications, la editora de la revista Actions Comics, de crear un nuevo superhéroe tras el exito-so aterrizaje del hijo de Krypton, en junio del ‘38.
Kane niega en su autobiografía Batman & Me, pero son muchos los que señalan que otra persona la que apuntó el nombre Batman. Se dice de Vin Sullivan, uno de los editors de National Publications (futura DC Comics).
Como no estaba convencido de lo que estaba haciendo, llamó a su viejo amigo y compañero de estudios, Bill Finger. Al ver las alas estilo murciélago, Finger, un aspirante a escritor que se ganaba la vida ven-diendo zapatos, opinó que tal vez lo mejor era justamente ir para el ese lado, el de los murciélagos. El antifaz que le había hecho Kane se transformó en capucha con orejas puntiagudas, las alas fueron suplantadas por una capa que al abrirse emula a los murciélagos y oscurecer aquel traje “rojo” (si, rojo) que Kane había ideado. Y así surgió The Bat-Man, luego Bat-Man y ahora Batman.
Bill Finger
A la sombra del encapotado al que él mismo dio vida, Bill Finger fue uno de los mártires de la industria del cómic yanqui. Co-creador de Batman junto a su amigo Bob Kane, el nombre de Finger nunca logró aparecer en los créditos de las aventuras del paladín de Ciudad Gótica ya que cuando las historias de su genial invención comenzaron a ser editadas por DC en 1938, la única firma que rubricaba al personaje era la de Kane. Un injusto olvido editorial, sobretodo teniendo en cuenta que Finger no sólo escribió los dos primeros capítulos de la historia (DETECTIVE COMICS #27 Y #28), sino que también guionizó los debuts de Robin, Gatúbela, el Pingüino, el Acertijo y Dos Caras, entre otros personajes inolvidables de la serie.
“El verdadero creador de Batman fue Finger”, dijeron y dicen muchos artistas y fans del encapotado. Sin embargo, los halagos mayores se los llevó siempre Bob Kane y al pobre Bill sólo le quedó el reconocimiento de unos pocos.
Amén del encapotado, Finger también creó a otros dos personajes para DC: Wildcat, junto con el dibujante Irwin Hasen, y Linterna Verde, de quien escribió el capítulo inicial en 1940.
En 1974, Finger murió en Nueva York. No hubo honores para Bill, tampoco disculpas de DC. Tal vez en el más allá, en el Cielo de los Superhéroes, su bati-creación se encargue de hacer justicia de una vez por todas. Ojalá así sea.
Mañana la segunda parte, ya dedicados a lo que se viene el jueves.
Fuentes para este post: SANTAS HISTORIETAS, enciclopedia de los cómics escrita por el periodista Carlos W. Albertoni (uno de esos libros útiles que uno trae cuando va por Bs As).
Complementamos con el excelente informe de Juan Andrés Ferreira para CiNEMag de julio (si no la tienen, se las recomiendo).
Julio 14, 2008 a 8:43 pm
Bueno, Mariolo, yo arranqué en la época del ¡PAF! ¡ZOCK! ¡BIFF! y demás onomatopeyas de los golpes en el Batman de la TV (no saque cuentas, por favor).
Eran tiempos en que los encapotados siempre llegaban al final del capítulo en situaciones como las de la defensa de Peñarol (y conste que soy manya): había que esperar al episodio siguiente para ver si zafaban.
Bueno, uno ya sabía que zafaban, pero había que ver cómo, jajajaja.
¡Qué lindos recuerdos! Ojalá esta peli esté buena.
Usted agite, Mariolo, que yo lo sigo.
Un abrazo!!
Julio 15, 2008 a 9:22 am
Sin dudas, Pelado, somos muchos los que nos sentábamos cada tarde frente al blanco y negro (de mi abuela en mi caso, ya que en casa no había TV), a ver los PIF PAF BOOM TOC que desparramaban Adam West y Burt Ward, o sea el gordo Batman y su amigo Ricky Maravilla.
Y a mi me sigue gustando verlo; pero no niego que me cago de la risa, porque es una parodia. Y nuestro amigo encapuchado es un tipo serio, conflictivo. Por eso los comics que leo ahora de Batman me encantan, son mas “reales”, por decirlo.
Además, y sumando otra, por estos lados padecimos la traducción mexicana que tergiversó los nombres y hoy, muchísima gente pregunta ¿cómo, no se llama Bruno Diaz y su compañero no es Ricardo Tapia?.
Bruno Díaz todavía te la llevo (del real Bruce Wayne), pero ¡¿Ricardo Tapia?! ….. cualqueira, siendo el original Dick Grayson.
Julio 15, 2008 a 12:34 pm
Buenoooo llegó el momento, el leit motiv de este blog marioooo jajajajajaja, se te ve la baba por todoslados jijiji, me alegro.
Che los nombres de la traducción mexicana parecen de la vecindad del chavo jajajajajajajaja
Julio 15, 2008 a 4:35 pm
Que buena primera parte… no sabia lo de Bill Finger pero es chevere leer todo esto, al igual que el Gato soy de la época del batman onomatopéyico, jejej no me lo perdía todos los días de tarde, después de hacer los deberes lógicamente. Pah! quiero ver esa peli ya! y me encanto el banner con el joker y batman muy bueno!!!!
Julio 15, 2008 a 7:47 pm
Siiii, Marie, sii, llegó y todo indica que será LA película.
Ya se dice que será unos de los 3 tres estrenos más taquilleros de la historia.
jaja
Agosto 12, 2008 a 5:55 pm
muy wenas pron veremos como responde el publico con la nueva vercion
Septiembre 19, 2008 a 9:28 pm
Batman es el mejor superheroe de todos los tiempos